La leche de vaca es un alimento alto en proteínas, concretamente contiene tres veces más que la leche materna, por lo que podría dañar los riñones de un bebé. La razón es porque un recién nacido no tiene los riñones preparados para asimilar tantas proteínas, por lo tanto, podría sufrir una sobrecarga renal.
Continuar leyendo









