Un congelador con varias bolsas de leche etiquetadas que nadie va a usar. Es una escena habitual en muchas casas durante los primeros meses de crianza, y pocas familias saben que ese excedente podría acabar en una incubadora. Los bancos de leche humana recogen, analizan y pasteurizan la leche que aportan madres lactantes para alimentar a recién nacidos hospitalizados cuya madre no puede darles la suya, o no en cantidad suficiente. Continuar leyendo









