Suele pasar…: un padre o una madre pregunta con toda la buena intención, valida, se interesa… y el niño se cierra como una ostra. Hay hijos que no cuentan nada de lo que les pasa por dentro, aunque estén sufriendo y necesiten ayuda, y ese silencio angustia a las familias. La psicología, sin embargo, ofrece explicaciones bastante menos alarmantes de lo que los adultos suelen imaginar. Continuar leyendo









