Aunque a algunos padres les cueste asumirlo, nuestros hijos van creciendo y deben ir quemando etapas con el paso de los años. Llegado el momento dejarán de pasar tanto tiempo con nosotros y empezarán a llevar una vida más independiente. Es importante encontrar un equilibrio entre la sobreprotección y la negligencia. Los que tengan niños a partir de los 10 años habrán podido experimentar esa sensación en primera persona. Y es que los pequeños ya se enfrentan al desafío de empezar a salir solos de casa. Como es lógico, surgirán miedos e inseguridades, desconociendo cuándo es el momento preciso para dar ese paso. Continuar leyendo
