bulling

Cómo saber si nuestro hijo sufre bulling

El bulling o acoso escolar es uno de los problemas que encuentran colegios e institutos y que puede llevar a que los niños se vean afectados con problemas como el estrés postraumático y otras afecciones psicológicas y emocionales que, si no se tratan a tiempo, pueden desembocar en trastornos que pueden durar años.

Qué es el bulling

El acoso escolar es aquel maltrato dirigido hacia una víctima, un niño/a, y llevado a cabo por uno o varios de sus compañeros/as mediante actos físicos y/o verbales, teniendo como consecuencia una bajada del rendimiento, sociabilidad y autoestima del niño/a afectado.

Detectar el bulling es una tarea que se ha de llevar a cabo por profesores como por los padres, los cuales han de alarmar sobre las señales que aparezcan en casa. Pero, para poder detectar estos casos, hay que saber identificar los signos para poner fin a este tipo de maltrato.

Tipos de bulling

El acoso escolar suele darse en niños/as que se encuentran en primaria o secundaria (ESO). El niño/a que lo sufre normalmente vive rodeado de temor, vergüenza y culpa, intentando ocultar el problema y termina alargándolo en el tiempo. Esto puede llevar a problemas psicológicos que pueden tener duración más allá del momento del acoso, incluso años después.

Podemos encontrar cuatro tipos diferentes de acoso escolar:

  • Acoso social. Se aísla a la víctima del resto de la clase logrando anular los intentos de integrarse en actividades grupales. Este tipo de agresión es complicada de detectar puesto que puede confundirse con timidez.
  • Acoso físico. Mediante agresiones como golpes, empujones o palizas, aunque también pueden realizarse mediante robos o rotura de material.
  • Acoso verbal. Por medio de insultos o de motes con la intención de denigrar o humillar a la víctima a nivel social. Con estas acciones aparecen el aislamiento y la baja autoestima al ser rechazado por el resto.
  • Acoso psicológico. Basado en burlas, humillaciones y denigraciones que se vinculan al acoso verbal, pero con consecuencias peores a nivel psicológico ya que se usa el ataque a la autoestima para mermar a la víctima.

Signos que aparecen con el acoso

Tener una comunicación abierta y con tintes positivos con nuestros hijos/as nos ayuda a crear un clima de confianza con ellos/as para poder identificar de manera más sencilla los síntomas. En un ambiente seguro, el niño/a estará preparado para contar lo que le ocurre y la envergadura del acoso.

A pesar de ello, es recomendable estar atento a cualquier señal que podamos ver en nuestros hijos/as aunque no nos lo digan:

  • Disminución o aumento del hambre. No come diciendo que no tiene hambre o siente la necesidad de estar picando a todas horas. Es un síntoma similar al de la ansiedad o depresión.
  • Dolores de cabeza o estómago sin causa aparente. Son dolores psicosomáticos, es decir, el niño/a los sufre, aunque no hay un motivo físico para que se produzcan.
  • Cambios de humor más bruscos, irritabilidad o aislamiento. El niño/a siente la necesidad de estar solo, se enfada con mucha frecuencia y tiene poco interés en jugar.
  • No quiere ir al colegio o instituto y pone excusas recurrentes. Verbaliza que no desea ir a la escuela, ya no sólo por las mañanas antes de acudir, sino también los domingos antes de empezar la semana.
  • Cambios bruscos de comportamiento.
  • Alteraciones en el sueño. Le cuesta dormir, tiene insomnio o puede pasar más tiempo del normal durmiendo.
  • Pesadillas habituales. Muchas veces las pesadillas acuden en forma de miedos a la soledad, abandono o fallecimiento de algún familiar.
  • Señales físicas como hematomas, golpes o roturas en enseres. Aunque también puede darse el acoso psicológico o verbal que no deja señal alguna física.
  • Bajo rendimiento escolar. Pueden aparecer signos como la falta de concentración o mal comportamiento en clase.

Cómo actuar si tu hijo sufre bulling

A continuación, os vamos a dar unos detalles o consejos para que puedas actuar en caso de que veas en tu hijo/a alguna señal de estar sufriendo acoso escolar.

Evalúa la situación de tu hijo

Antes de tomar cualquier tipo de decisión o acción, debes comprobar si realmente tu hijo/a está sufriendo o no bulling y que no se trata únicamente de una pelea pasajera con compañeros/as. Si es aislado, solo observa, pero si es constante, entonces debes actuar.

Si es acoso escolar, actúa cuanto antes

Si se comprueba que se trata de acoso escolar, has de tomar la decisión lo más rápidamente posible. Acude al colegio o instituto de tu hijo/a y habla con profesores, autoridades y representantes del centro.

No vayas directamente a los padres de los acosadores

Antes de hacer cualquier acción que empeore la situación, es mejor acudir a los profesores y autoridades para que hagan de intermediarios con los padres de los niños/as acosadores. Esto es debido a que todo padre o madre defenderá a su hijo/a y podría suponer un agravamiento de la situación.

Si la institución no hace nada, acude a la policía

Si la escuela hace oídos sordos a la situación, es mejor informar a la policía. El bulling puede causar depresión en niños/as y hay que evitar, por todos los medios, que no lo sufran. Además, ayudaremos a que los niños/as acosadores puedan ser corregidos a tiempo y tengan un mejor futuro.

Tu hijo ha de saber que no tiene la culpa de sufrir bulling

Los niños/as pueden pensar que ellos tienen la culpa de la situación que viven. Es importante que sepan que eso no es así, que le puede ocurrir a cualquiera. Esto les dará más seguridad y mejorar su autoestima.

Si todo lo anterior no ayuda, acude a un especialista

Si la situación es insostenible para el niño/a, puedes llevarlo a un psicólogo que pueda ayudarle a superar el problema.

Es importante que tu hijo/a sepa que cuenta con tu apoyo y que estás dispuesto a ayudarlo. El acoso escolar puede ocurrir a cualquier niño/a y no hay reglas infalibles que determinen quien puede o no sufrirlo. Lo importante es hacer sentir a tu hijo/a que no está solo y que saldrá de esa situación.