Ir a la playa con niños suena a plan de verano de los que no fallan y probablemente casi «obligado», pero cualquiera que lo haya hecho sabe que, sin un poco de organización, la experiencia puede terminar siendo agotadora. El mar, la arena y el sol son una combinación fantástica para ellos… y, a veces, se convierte en un pequeño reto para los padres. Antes de cargar el coche con toallas, cubos y demás material playero, conviene pensar en ciertos detalles que marcan la diferencia. Continuar leyendo








