El sonido del aspirador que arrulla a tu bebé, el ventilador que parece funcionar como un hechizo, la aplicación del móvil que reproduce una especie de “shhhh” constante. A muchas madres y padres les sorprende que, mientras cualquier pequeño ruido despierta a su hijo, ese murmullo monótono consiga justo lo contrario, lo calma y lo ayuda a dormir. No es casualidad y tampoco es magia, tiene una explicación científica bastante clara. Continuar leyendo









